¿Las tostadas y las patatas muy fritas producen cáncer? Científicos de la Universidad de Cambridge lo aclaran

La Universidad de Cambridge nos da la respuesta.

PATATAS

Los habituales recelos a la hora de cuidar en exceso lo que comemos puede crear exageradas alertas sociales sobre la alimentación. Es el caso de algunos rumores sin sustento científico como que el azúcar alimenta los tumores, o el más reciente: que las patatas fritas son un auténtico factor para padecer un cáncer. Pero… ¿qué hay de cierto sobre ello? Analicemos algunos datos.

Es cierto que según algunos estudios recientes, se ha descubierto que el azúcar podría ‘ayudar’ a algunos tumores en determinados momentos, determinados pacientes y determinados casos, que se alimentarían de los componentes del azúcar. Bastaría con moderar su consumo para dejar de temer este tipo de especulaciones sobre la salud.

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Pero en el caso de las patatas fritas, como en el de las tostadas y cualquier alimento demasiado quemado durante la cocción, hay muchos estudios que se centran en lo perjudiciales que podrían ser potencialmente para nuestro organismo.

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En cuanto a las patatas fritas, la Food Standards Agency (FSA), la agencia gubernamental del Reino Unido, acaba de afirmar que es cierto que la acrilamida, una sustancia química que apareceal freír las patatas demasiado o al tostar en exceso un pan, es perjudicial para nuestro cuerpo. La acrilamida procede a su vez de la asparagina, y se crea cuando los alimentos son cocinados a altas temperaturas, por encima de los 120º, algo habitual en freidoras industriales que buscan una rápida elaboración para el cliente. Pero, es cierto, esta temperatura podría alcanzarla con aceite cualquier sartén de nuestra casa, así como una tostadora estándar que tengamos en casa.

Al contrario de lo que se suele pensar, al cocinar con microondas estaríamos hablando de un contexto más sano, ya que no se llegaría a liberar la acrilamida. Lo mismo ocurre si cocinamos con agua, mediante la cocción.

No todos los alimentos son potencialmente ‘productores’ de acrilamida. Hablamos de algunos vegetales como la mencionada patata, pero también productos de origen vegetal como el pan, el café, los cereales, las galletas…

Por eso, el cuidado que hay que tener, y del que informa la Food Standards Agency (FSA) británica, es que doremos la comida, pero no la quememos, sin llegar a un color o tono oscuro. Pero para evitar ahora una alerta social, hay que aclarar que esta sustancia tóxica, la acrilamida, es nociva en cantidades grandes en nuestro organismo.

Según la Universidad de Cambridge, tendríamos que consumir a diario 160 veces el nivel habitual de acrilamida en productos algo quemados como para desarrollar un tumor.

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